miércoles, 19 de octubre de 2011

Robots e Imperio

Deseo compartir con mi lectores este pequeño fragmento extraído de una de las increíbles obras del escritor de ciencia ficción Isaac Asimov,  maestro a seguir tanto para lectores aficionados al género como para los escritores que utilizan su maravillosa obra como manual o enciclopedia tutorial.
Se trata de un exquisito razonamiento de un robot en respuesta a una pregunta directa de su dueña, la protagonista Gladia. Ésta le cuestiona a su robot de protocolo cómo se sentiría si careciera de las tres leyes que controlan los comportamientos de las máquinas, a lo que contesta;
Robot Daneel:
-Pasado mucho tiempo, decidí que las tres leyes gobiernan el modo como se comportan mis circuitos positrónicos. En todo momento, bajo todos los estímulos, las leyes marcan la dirección e intensidad de la corriente positrónica a los largo de esos circuitos, de modo que sé siempre lo que debo hacer. No obstante, el nivel de conocimiento no es siempre el mismo. Hay veces que el hacer-lo-que-debo está menos coaccionado que otras. Siempre he notado que cuanto más bajo es un positronomotivo potencial, tanto más lejana es la certeza de decisión respecto de la acción a emprender. Y cuanto más lejos estoy de la certeza, más cerca estoy del malestar. Decidir un acto en un milisegundo antes que en un nanosegundo produce una sensación que no desearía que se prolongara. Así pues, me digo ¿qué pasaría si careciera totalmente de leyes como los humanos? ¿Qué pasaría si no pudiera tomar una decisión clara sobre de qué modo reaccionar ante un determinado conjunto de condiciones? No lo podría soportar y no pienso voluntariamente en ello.
Isaac Asimov (Robots e Imperio 1985)

Al leer este corto e intenso fragmento en todo momento  he  agudizado  intensamente  dos sentidos; la vista por donde he percibido la bella semántica y, el gusto, por donde he saboreado la majestuosa reflexión de un maestro como Asimov  utilizando como instrumento a un robot. Por lo que me aboca a meditar que en repetidas ocasiones y a lo largo del día, que  estamos condicionados al sufrimiento inconsciente de si tomamos la correcta decisión en algo en un periodo corto o largo de tiempo sin que las leyes robóticas nos ayuden acotar el malestar del que habla  Daneel.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Stranded: Náufragos


SINOPSIS
La primera misión internacional tripulada a Marte se estrella contra la superficie del planeta. La situación de los astronautas es desesperada, sin recursos, sin tiempo para esperar la llegada del equipo de rescate, solo encuentran una situación: tres deben sacrificarse para que los otros dos restantes sobrevivan ¿Pero…quién vive y quién muere?

CRÍTICA
Sin duda alguna con películas españolas como Stranded: Náufragos, se puede alardear dando capones con la barbilla al mismísimo Hollywood. Y desde luego, si estamos acostumbrados a visualizar ciencia ficción comercial, ésta nos dejará en pañales, inclinando  la balanza gustativa en dos reacciones totalmente opuestas; la de apreciar una trama sin maquillaje de efectos especiales que te ata al sofá superando las ochenta pulsaciones por minuto, ó la de bostezar continuamente porque el “valor añadido”  al que estamos acostumbrados a inyectarnos en vena a través de la telebasura, nos obstruye las arterias de la mente y no nos hace apreciar lo que tenemos delante de las narices, una auténtica peli de ciencia ficción. En una frase, Olé y salida a hombros.

sábado, 17 de septiembre de 2011

12 Monos

 

SINOPSIS
Año 2035. Tras la epidemia provocada por un virus asesino que ha matado a millones de personas, los supervivientes se refugian en comunidades subterráneas, húmedas y frías. El prisionero James Cole (Bruce Willis) se ofrece como voluntario para viajar al pasado y conseguir una muestra del virus, gracias a la cual los científicos podrán elaborar un antídoto. Durante el viaje conoce a una bella psiquiatra y a Jeffrey Goines (Brad Pitt), un excepcional enfermo mental. Cole tratará de encontrar al ”Ejército de los 12 Monos”, un grupo radical vinculado a la mortal enfermedad. (FILMAFFINITY)

CRÍTICA
Excepcional film de un simultáneo pasado y futuro que van de la mano de un polifacético Bruce Willis, dentro de sus escasas interpretaciones que le salvan a veces de su mediocre carrera comercial. Por no decir de la aparición en escena de un guaperas Brad Pitt, que al no  hacer justicia de su adonis el director nos hace preguntarnos ¿pero si es actor de verdad?
La belleza de esta película la sentimos a flor de piel cuando observamos por nuestros sentidos el irracional equilibrio entre lo lógico y lo irreal que resulta a priori, cuando intentamos organizarlo en nuestra mente en apenas dos horas. Einstein la describiría como física cuántica en estado puro.