La luz tenue que se filtra entre las
pequeñas rendijas de la ventana de mi habitación, me invita a despertar de una
larga siesta. Con pereza me incorporo de la cama y vuelvo a mirar al exterior
con la esperanza de poder ver un cielo azul, como los de antes. En su lugar,
una niebla espesa y perpetua ciega todo campo de visión a una distancia de
pocos metros. Aseguran los más viejos de lugar, que no recuerdan haber visto un
cielo despejado de contaminación, salvo en Marte tras la terraformación.
Ese es
el motivo de trabajar como ingeniero informático, mi especialidad como experto
en ciberseguridad me coloca como candidato a un viaje interplanetario al
planeta rojo tras presentar mi proyecto a una importante multinacional en
seguridad planetaria aquí en la Tierra. Se me concedió la beca de investigación
de entre miles de aspirantes porque ninguno de ellos incluyó uno de los más
importantes protocolos de ciberseguridad.
Ya
queda poco para ver el cielo azul marciano, los verdes bosques de Valle Marineris
o los imponentes lagos en los cráteres volcánicos de Tharsis, sólo tengo que
terminar de programar...
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I´m not a human |
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