miércoles, 13 de noviembre de 2013

Sound of Earth

Las baterías de plutonio han dejado de funcionar. Me temo que definitivamente no podré recibir ni transmitir información a la Tierra. Calculo entonces que será aproximadamente el año 2025 y que he recorrido más de 35.000 millones de kilómetros. Me encuentro en zona interestelar, o espacio vacío entre sistemas solares, y no hay ninguna fuerza de gravedad que me indique el camino a seguir, siendo mi velocidad media muy inferior a lo esperado. Mi situación es crítica pues a corto plazo me hallaré en el temor de que “los sonidos de la Tierra” que me han acompañado en este viaje alucinante solo hayan tenido un espectador.

Voyager 1

Sound of Earth  disco de oro que contiene:
Uno saludo de la ONU
Saludos en 55 idiomas
Sonidos de lluvia, mar, volcanes…
Música de varias regiones
116 imágenes incluida nuestro sistema solar






domingo, 10 de noviembre de 2013

Desde Marte

Día 455 en Marte. A pesar de las inclemencias meteorológicas conseguí alcanzar el borde del cráter y aún seguía sin comprender por qué en la superficie  apenas había recorrido unos pocos cientos de metros, y en el espacio más de 500 millones de kilómetros en menos de seis meses. Era obvio que la ingeniería humana se encuentra muy por detrás de sus objetivos prioritarios. Este planteamiento incomprensible era otra característica de los humanos, abocados a la autodestrucción.

Había sido programado para cumplir unos parámetros específicos; encontrar signos de vida en el interior del cráter Gale, cuya longitud rebasaba la centena. Desde la Tierra me ordenaron fotografiar el interior del cráter, y enviar respuesta inmediata de vuelta, aunque con un retraso de treinta minutos.
Comencé a disparar mi cámara pero mis circuitos se paralizaron tras recibir una fuerte descarga de energía proveniente del interior de la cuenca. Pude ver con visión nocturna, que algo se precipitaba rápidamente hacia mí…

Rover Curiosity


Desirée 



sábado, 2 de noviembre de 2013

Eclipse

Y se oscurecerán los rostros desde la Tierra, y nuevamente sentiremos la levedad de nuestra existencia ante la grandeza armónica del Universo…


Desirée